La versión de su navegador no está debidamente actualizada. Le recomendamos actualizarla a la versión más reciente.

Badajoz una ciudad de frontera

La situación de Badajoz en la frontera y en la vía Madrid-Lisboa han marcado su historia.

La frontera luso-española, la Raya/Raia, es la más antigua de Europa y fue el resultado de un pulso continuo entre los reinos de Portugal, León y Castilla. En un primer momento la frontera estuvo sometida a continuos cambios hasta que se fue fijando mediante varios tratados entre los que destacamos los siguientes:

-Tratado de Sahagún (1158). Los reyes de León (Fernando II) y Castilla (Sancho III) delimitaron sus zonas de expansión hacia el sur. Al reino de León le correspondieron Badajoz, Mérida, Niebla, Lisboa, etc.

-Tratado de Badajoz (1267). Firmado entre los reyes de Castilla (Alfonso X el Sabio) y Portugal (Alfonso III). La frontera quedó establecida en los ríos Caya y Guadiana.

-Tratado de Alcañices (1297). Firmado entre los reyes de Castilla (Fernando IV) y Portugal (Don Dinis). Por este tratado las localidades de Campomayor, Ouguela y Olivenza, que desde la Reconquista eran territorio leones, pasaron a Portugal.

-Tratado de Badajoz (1801). Firmado tras la Guerra de las Naranjas supuso el paso de Olivenza a España. El tratado no ha sido aceptado por Portugal.

-Tratado de Límites de Lisboa (1864). Fijó la frontera luso-española entre la desembocadura del Miño en el atlántico y la desembocadura del Caya en el Guadiana. Portugal no aceptaba la soberanía española sobre Olivenza y por ello el tramo del Guadiana comprendido en las desembocaduras de los ríos Caya y Cuncos no está definido pues Portugal mantiene su reclamación sobre Olivenza.

Badajoz fue una plaza fuerte estratégica para defender la frontera y al mismo tiempo fue la base de operaciones para atacar a Portugal. Dado su carácter de plaza fuerte fronteriza sufrirá múltiples sitios a lo largo de su historia y por ello contó con una potente guarnición y un impresionante conjunto amurallado. Cuarteles y murallas serán dos de las señas de identidad más características de Badajoz.