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INTERIOR DE LA CATEDRAL

Interior de la CatedralInterior de la Catedral

El interior del templo es de estilo gótico tardío. La planta de la Catedral es de cruz latina con tres naves, crucero y dos más de capillas. La nave central y la de crucero son de mayor altura para facilitar así la iluminación del interior mediante ventanales, y carece de tribunas. Las naves se cubren con bóvedas de crucería sencilla, excepto el tramo que daba acceso al presbiterio que presenta una tracería doble, algo poco usual, con la intención de otorgar un aspecto más rico a este espacio preferente.

Del crucero pende una lámpara, de 6,5 metros de altura y 3,8 de diámetro, de 102 brazos, con un peso total de 3750 kilos, traída del Palacio del Congreso de Madrid por Adelardo López de Ayala cuando era su presidente en el año 1878.

La Capilla Mayor, que originariamente estuvo formada por tres ábsides poligonales cubiertos con nervaduras góticas y careció de girola, fue mandada reformar por el obispo Marín de Rodezno, entre 1681 y 1706. La reforma consistió en dar una mayor amplitud al presbiterio. Éste se cubrió con una cúpula en el primer tramo y una bóveda de cañón con lunetos en el segundo. También se reforzaron las cabeceras de las naves del Evangelio y de la Epístola que, al igual que en la Capilla Mayor, sustituyeron los ábsides poligonales por testeros planos y se cubrieron con bóvedas de aristas.

El nombre de las naves depende del lugar en que se realizan las lecturas litúrgicas, así la nave del Evangelio corresponde con el lado izquierdo mirando al Altar Mayor, lugar donde se lee el Evangelio durante la misa. La nave de la Epístola es el lado derecho frente al Altar correspondiendo al lugar donde se hace la lectura de la Epístola durante la misa. En la Catedral de Badajoz la nave del Evangelio también recibe el nombre de Nuestra Señora De la Antigua y la nave de la Epístola el de San Blas.

Altar MayorAltar Mayor

En el Altar Mayor se encuentra un retablo barroco en madera dorada, obra de Ginés López (1715-1717). Está formado por banco, dos cuerpos, tres calles y remate; ricamente decorado con hojarascas y elementos típicos del estilo, como las columnas salomónicas en el primer cuerpo y los estípites del segundo.

El retablo está presidido en la calle central del primer cuerpo por la escultura en madera dorada del titular de la Catedral San Juan Bautista, obra del escultor madrileño Juan Alonso Villabrille y Ron; en las calles laterales las imágenes en madera policromada de San Pedro y San Pablo. En la calle central del segundo cuerpo, escultura de la Inmaculada, en madera policromada, perteneciente a la escuela sevillana de principios del siglo XVIII y relacionada con el círculo de Duque Cornejo; a la derecha de la Inmaculada imagen de San Atón , y a la izquierda San Francisco Javier; también en el segundo cuerpo cuatro ángeles portalámparas o lampadarios. Por último, en el remate del retablo, representación de las tres Virtudes: Fe, Esperanza y Caridad. Sobre la mesa del altar un Crucificado del siglo XVII en madera policromada. El retablo es uno de los mejores ejemplares artísticos de la Catedral. En la realización de las tallas menores participaron Miguel Sánchez Taramas y Francisco Ruiz Amador.

La rejería, otra de las joyas de la Catedral, data de finales del s. XVII, siguiendo modelos del Alentejo portugués.

El CoroEl Coro

El Coro se considera una de las joyas artísticas que posee la Catedral de Badajoz.
Siguiendo la costumbre de las catedrales góticas españolas, el Coro está situado en la nave central y ocupa dos tramos de la misma. Está formado por dos órdenes de sillas (43 altas + 36 bajas) en torno al sitial del obispo. En los laterales dos tribunas rematan el conjunto. La autoría es de Jerónimo de Valencia, discípulo de Berruguete (1555-1559). Es de estilo plateresco, con figuras del Antiguo y Nuevo Testamento, de Santos y Doctores de la Iglesia. Además cuenta con ricos motivos como columnas abalaustradas, angelotes, guirnaldas, crestería, cartelas, medallones, etc. En las tribunas laterales del Coro encontramos figuras alegóricas de virtudes entre pilastras jónicas, del siglo XVIII.

El Coro contiene dos facistoles o atriles de lecturas, uno de madera plateresco del siglo XVI y otro de bronce del siglo XVIII conocido por El Aguilón, de José Rivero (1768). El Coro está rematado por tres órganos, los dos laterales renacentistas y el central que ostenta el escudo del cabildo es barroco, y fue construido entre 1725 y 1727 por el maestro organero salmantino José Martín Hernández, mientras que la caja es obra del escultor badajocense Francisco Ruiz Amador. Este órgano fue restaurado por el maestro holandés Gerard A. C. de Graaf que lo finalizó en 1995.

Los órganos están dorados y decorados exteriormente por el pintor badajocense del siglo XVIII Juan Eusebio Estrada, quien es autor también de los lienzos de San Blas y San Antonio que enmarcan la caja del órgano central.

Las rejas que cierran el Coro, como las de la Capilla Mayor y las del tránsito entre ambos y los dos púlpitos, son de finales del siglo XVII y fueron encargadas por el obispo Juan Marín de Rodezno. Las rejas, con hierros abalaustrados y cilíndricos levantados sobre zócalos y coronados por frisos rematados por roleos o espirales, están dentro de la tradición de rejería extremeña iniciada por Juan Cayetano Polo.

En el trascoro se encuentran dos pinturas al óleo sobre lienzos: San José, próximo a la obra de los discípulos de Murillo, y los santos mártires Marco y Marceliano, ambas del siglo XVIII y pintadas por Alonso García Mures en 1727.